viernes, 31 de enero de 2014

Cuando nace un bebé / De #madreloca y #madreortiba

Esto no va a ser precisamente dulce. Es probable que solo vos que fuiste mamá me entiendas, o no. Pero se me cae enero del mapa y me prometí escribir todos los meses aquí. Y no va que pispeando lo que tengo en redacción, y a un poco más de un año de haber parido, me pinta que es hora de sacar a la luz mi decálogo de #madreortiba

Postearlo o no. Ante todo quiero atajarme: de los que me rodean nadie se zarpó tanto, en correlato agradezco las muestras de amor salgan como salgan, es que pasa también que una no sabe que y como lo quiere, o por ahí no se es clara, o no se sabe como ser clara, o queda mal ser clara… Y aparte antes de ser madre yo misma capaz, que si te quería mucho, te iba a ver cuando estabas pujando… Se trata solo de la conclusión de una experiencia personal. Me animo a publicar y no es en base a que “no tengo los patos en fila”, sino que por diversos medios me llegó la opinión de otras puérperas que sintieron cosas similares, en varios sitios leí sobre el tema, y de hecho el eje principal de esta lista me llegó por mail, no es mío. Poncio Pilato.