jueves, 20 de marzo de 2014

De caminatas y choques generacionales

Empezó a caminar el 9 de marzo. A los 14 meses y 11 días. Es como dicen, parecía que estaba verde y de repente se levantó ese domingo y ya andaba de pie por todos lados. Era el bípedo más hermoso que mis ojos habían visto, con una gracia infinita (que la verdad es que también lo hacemos caminar para reírnos de tanta ternura) y ponía cara de: no sé de que se sorprenden.

Primer día de bípedo
Foto hogareña
9 de marzo de 2014
Recién largado a caminar y el padre dice: bueno ahora lo puedo llevar caminando al Jardín, para que no me arrugue el traje, no? Mi cara: degenerado, mide 70 centímetros y lo querés hacer caminar 5 cuadras!!! Igual ayer lo lleve a la plaza y quiso caminar las 2 cuadras: fatal, tardé más de media hora en hacer 200 metros. Deseé que quiera ir caminando cuando el padre lo lleve, que se le cumpla el deseo.

Cuando se apura se larga al piso y sigue gateando, pero desde ayer ya casi no, sus pies están empezando a responder a su ansiedad muy bien. Sus pequeños logros son inmensas conquistas en mi universo (aquí chorreo dulzura), pero a la vez es mi bebé transformándose en un enorme y no está fácil.

No tengo apuros para que hable, escale, coma solo, deje la teta, entienda que no tiene que pegarme, deje de chupar jabones, deje los pañales, suba las escaleras (malditos dos pisos antiguos, por suerte el crío es percentil 10), se vista solo, no se despierte más a la noche, deje de pedirme upa todo el tiempo, etc. Puedo ponerme nerviosa con cada una de esas cosas por separado, pero no tengo apuros. El tiempo está volando, cómo se me ocurriría pretender más velocidad, cómo?!

1 año y 2 meses es una edad promedio para caminar, por lo que estuve leyendo. Y la verdad no nos calentaba que tarde en hacerlo, ojalá pasara lo mismo con las opiniones. Para mi suegra ya a esta altura era un cómodo no estimulado. 

Somos de esta generación de padres acusados de estar criando tiranos. Podemos hacer meas culpas, puedo verme claramente una #malamadre, pero si lo seré será una de esta época. Puede que nuestra generación no este premiando como antes el esfuerzo excesivo, que seamos más cómodos y efectistas, pero también nuestras vidas requieren unos tiempos que no encajan con modos de crianza rígidos.

A su vez estamos decidiendo, y creo que hay un claro cambio generacional en esto, de decidir relajar los formatos. Esperamos los tiempos de los críos y los nuestros, los de los padres, tanto de adaptación a los cambios que propone el proceso de crianza como de ganas, aprendemos y enseñamos cuando tengamos ganas. “Deber y tener ganas”, es una tensión que se equilibra entre el querer dar lo mejor y  la demanda del crío, que cuando el vínculo es sano anda solo. Me parece.

Me he culpado de no hacer esto o aquello por opiniones ajenas de cómo hay que criar/estimular, cosas que no ponía en práctica porque simplemente sentía que no tenía ganas, y de repente en otro momento me encontraba haciéndolas feliz de la vida porque ahora sí creía/sentía que mi bebé lo necesitaba y estábamos todos en casa trabajando en función de ello.

Hace un par de días nos visitaron unos amigos con su hijo de casi dos años, el niño se subió a la mesa y empezó a bailar un poco. En otra etapa de mi vida, #nomadre, o repitiendo las ideas de crianza que escuche de mis padres me hubiera escandalizado. Hubiera pensado que subirse a la mesa esta mal y que no voy a dejar a mi hijo hacerlo, por eso, porque esta mal y punto. Pero no, no pensé así,  solo tuve miedo de que el crío sobrino se cayera y lastimara, y pensé que le tengo que explicar al mío que no se suba: no porque no, o porque yo lo digo, sino porque se puede partir la cabeza.  

El paradigma de la idea de estimulación está cambiando, cada vez más creemos que el principal estimulo es el amor incondicional, antes decir esto era ser un “hippie cría inadaptados”. No soy una experta en nada, menos en crianza, solo soy una #malamadre intentando hacer las cosas como se nos canta con el padre del crío.

Cuando se lo lleve a mi madre caminando, chilló: gracias bebé, mañana es mi cumple, gracias por el regalo para la abuela, que se va de viaje por muchos meses y antes quería verte caminar!!! Bueno…pensé: no hay brecha generacional que no venza el amor.

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2 comentarios:

  1. Aaaaw!! que lindo! Q lindo q camine, q lindo como lo contas, q lindo tener claro el "como se nos canta". Los felicito.
    Beso!

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    Respuestas
    1. Ojalá estuviera más claro, cuesta!
      Un abrazo, Flor!
      Gracias por pasar.

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