viernes, 26 de septiembre de 2014

Salir del armario

Tranquila. Me vine a laburar tranqui después de meses de corridas. Esta etapa de mi vida se llama: sacando a la burguesa de closet. Estuvimos dos meses buscando, pero no era fácil: ya habíamos probado el dulce. El dulce de que mientras trabajamos no solo nos cuiden al nene sino que en el trámite nos ayuden también con la casa. Entrevistamos muchas niñeras, pero buscábamos: otro perfil, empecé a decir yo con para no sonar tan oligarca. Buscamos una trabajadora de casa de familia, no seas tapada, me decía Susanita.

De bichos y guardacríos

Data histórica, para la memoria familiar. Sobre la organización con el crío en esta ciudad despiadada con la maternidad. 

15/7/13 Comienzo del Jardín y la noadaptación 
Sala Lactarios de un Maternal del microcentro, se llamaba Lactario pero de ahí a entender que eran lactantes: cero. El pibe, de menos de siete meses, no se adaptó, lloraba todo el día y las maestras no hacían más que pedirme que lo desapegue más, como si estar seis horas con esa edad lejos de la madre no fuera ya una enormidad, me pedían que le haga menos upa y le dé menos teta, se la daban de hippies y al probar otroa institución nos dimos cuenta de que era pésimo, eran unos militantes del desapego para no hacer su laburo. Hablo del Jardín Pilpilihue.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Vacaciones 2014 - Post adeudado / #fotosquehablan II

“Mi amor, estuve pensando y en esta beta masoquista que nos ha dado, con esto de ir a Villa Unión en enero y a Iguazú en febrero, podríamos ver esos grupones a Ushuaia para el próximo julio…” Dixit el #ponelemarido
Si…

martes, 16 de septiembre de 2014

Piojito intruso / #fotosquehablan I

Es Agosto del 2014, y Piojito intruso se mete en la salida de aniversario de sus padres. Entra al hotel en su cochecito naranja todo destartalado -destartalado por las bolsas que le cuelga mamá cuando salen a comprar las verduras-. Silencioso y lujuso hotel... y se siente fuerte en el retumbar de techos altísimos: Ui-iiii-iiiiiiiiiiii… ruidoso el carrito, los padres se ríen, se ríen cada vez más, llegan al mostrador sacados.

viernes, 5 de septiembre de 2014

Cuarenta dedos tengo

Cuarenta dedos tengo, desde hace algunos meses. Tenía veinte y aparecieron, ellos, los otros deditos. Siempre, siempre, me dio fiaca cortarme las uñas. Siempre agradecí que las de los pies tardaran más en crecer, porque las de las manos en una semana ya hay que estar buscando el cortaúñas de vuelta, pero igual cuando encaro las manos sigo automáticamente por los pies, aunque sea mínimamente necesario, y lo hago con la esperanza de que así falte más tiempo para volver a cortar…