sábado, 20 de agosto de 2016

Antonio Jujia

Fue cuando empezó sala de tres. Al poco tiempo. La primera vez que nos habló de él apenas si entendimos que nos decía un nombre, dedujimos que nos quería explicar que quien se llamaba así hacía esculturas y que él iba a ir a ver esas esculturas. El padre se persiguió: nunca vayas a la casa de nadie y menos del  Antonio ese sin mamá o papá.
Nos contestó que la seño lo iba a llevar a ver sus esculturas a una plaza. Le conté al padre que sabía que la temática de esos días eran las esculturas. Entonces nos pusimos a buscar si había un escultor cuyo nombre se pareciera a Jujia. Nada, che.

martes, 16 de agosto de 2016

La vida misma

Le dije que me espere e íbamos juntos, me contestó que mejor nos veíamos allá. Pero si yo hago todo hace diez así -con él o notificándolo-. Claro, desde "ésto" en adelante no. Sentí que me terminaban de soltar la mano. Tomé el tren con una piedra en el pecho que cada vez pesaba más, y más, y más. Pero no tenía miedo. La ansiedad había dado lugar a una inercia que desconocía. Caminá, no hay nada más por hacer.