viernes, 2 de diciembre de 2016

Sangre verde

Si el personaje fuera Susanita pareciera que ya estaría moribundo, pero si es matarasusanita/capazlaasesina, entonces: surge. Si surgiera, no abandones este espacio. Voy a buscar la imagen que pueda, aunque esté oscuro uno puede imaginar. Imaginar para hablarme, hablarme en público. ¿Puede la catarsis liberar? En la búsqueda de la catarsis del puerperio encontré a este personaje que fue un discurso más con el que aprendí a discutirme.

La imagen es la de una oruga, es muy usada. Y esta oruga no tiene nada especial. Oruga en el capullo, las alitas insipientes, el cuerpito aún de gusano, las alitas mínimas y encarnadas derraman una sangre que no sé porqué se me ocurre verde. Sobre los sentidos del bicho diré: funcionan. 

olfato
La sangre es verde y con olor como el que tiran los bebés por las fosas nasales cuando recién salen al mundo. Recuerdo que no podía para de oler la respiración de mi cachorro, y era una situación morbosa, como el de los olores feos y adictivos. No sé porqué hablo de olores: pero ésto huele y aparte pruebo que ese sentido funca, es el que nunca me falla.

tacto
Lo de si el dolor en la piel prueba de algún modo el tacto es toda una discusión. Esto duele en la piel, pero leve. Lo difícil fue meterse al capullo para quedarse sola. Por otra parte hay que ir tocando la forma que una va tomando, y está sucediendo.

gusto
No se ve afectado.

vista
Está muy oscuro, pero aparecen unas sombras bastantes definidas, lo cual es buena señal. El laberinto se había llenado de humo -literal-, en un momento los cuerpos no tenían límites concretos. Ahora, "encerrada en la libertad" y mientras espero que se rompa el capullo, en la mente me delineo con un lápiz negro la silueta del cuerpo, en esta instancia me importan los contornos, ya habrá tiempo de colorear.

oído
También hay sonidos, como en todos los laboratorios, pero esa es la parte que le cuesta a este bicho. Escucho todo junto, no discrimino bien las voces, todos gritan al mismo tiempo. Estoy un poco en problemas ahí. Pero si veo, huelo, saboreo y palpo tengo la ilusión de encontrar un cordoncito y que me den las fuerzas para tensar para que se transmita una canción que tranquilice.

dolor
Fue tan largo el proceso que primero dolía la acción, pero la acción que no terminaba de ser tal cosa en un momento empezó a desintegrarse (loco: no terminaba de ser pero se rompía), entonces vino el dolor de lo estirado y de tan dilatado se armó un laberinto del que aún trato de volver. No sé cuando fue que el tiempo empezó a urgir y quise salir del laberinto, me parece que fue cuando me choqué con una pared que yo misma creé. Duele el cuerpo y adentro, cuando cuesta respirar pienso que duele adentro y cuando se exhala eso si hubiese aura se pondría desteñida e irritable, pero hoy no es tan fuerte. Al transformarse en algo concreto dolió más en la piel, pero respiré.

matarasusanita /barra/ capazlaasesina /barra/ la que escribe estructurando un texto /barra/ ella NO es la oruga...
Claro que puede que la asesina de Susanita no esté naciendo y sí emergiendo. Emerge de algún lugar, ella: la fría, despiadada, puta y culpable, la que estaba la noche que le puso un nombre a un blog. ¿Por qué pueden los hombres hacernos sentir malas? ¿Es porque lo “permitimos”? ¿Es eso de que a las personas nos mueve la autodestrucción? ¿Vale eso en el caso de la guerra desigual de los géneros? ¿Por qué pueden desdibujarse o moverse los límites del respeto social básico que se supone se nos debe y sin embargo podemos ver claramente que somos las causantes? ¿Por qué ponemos el cuerpo más allá de nosotras? ¿Los varones lo hacen? ¿El hecho de poder ir a ese más allá es lo que nos otorga el título de brujas? ¿O es la vuelta de ese lugar lo que nos redime de la hoguera? ¿Y si el deseo es una búsqueda y no un lugar? ¿Existe el perdón? ¿Corresponde pedirlo en la intimidad cuando se es mujer, o por razones históricas hacerlo nos encierra? ¿No parten las relaciones ya desde la desigualdad? ¿Por qué a los veinte creía en la revolución y no en el feminismo, y a los treinta al revés? ¿Si creo que la diferencia biológica de los sexos existe y que ser seres inteligentes y culturales construye la compensación, tiene que ver esta comprensión con la historia que me trazo al empezar a sentirme totalmente mujer?

Nada empieza ahora, todo empieza ahora. Esto es nunca y siempre solo “una de las siete historias que existen y se repiten”, según mi psicólogo, donde lo que cambian son las maneras de vivirlas de los sujetos / de las sujetas. Solo escribo porque es una de las únicas constantes desde que soy niña, algo que resurge, como ser mala y como la idea de las alas que no me animo a confesar, por tan lugar común que es.

Un día que la culpa me carcomía tuve una inyección de consuelo. En mi trabajo -trabajo que hace pocos días empecé a querer-, ví un corto donde en un momento se capturaba la imagen de un libro, y la frase decía: si no me muevo me muero. 


Ilustración digita 

Mario Sánchez Nevado

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Un blog se alimenta de tus comentarios...